Voy a intentar no ser tocho :-).
Ayer tras semanas de encierro voluntario por mor de la Selectividad nos acercamos a una gran capital a comprar y curiosear.
En cuanto a tecnología no llevábamos muchos planes, todo congelado a a la espera de la Keynote de Apple de mañana. Dos cosas concretas: un accesorio oficial Sony y un Nokia Lumia 720. Lo primero para comprar seguro y lo segundo al menos para verlo.
¿El accesorio de Sony? Poco misterio, un accesorio para proteger el LCD de una cámara. 21 euros, nada imprescindible y nada que no pudiéramos hacer de modo casero con algún protector de pantalla de un teléfono. Pero teníamos el capricho….
¿Lo compramos? NO. En el centro de la gran capital fue imposible, las dos tiendas Sony que conocíamos desaparecieron. Una desaparecida y la otra sustituida por una franquicia de ropa colorida y juvenil. La segunda una Sony Gallery, que sigue saliendo en Internet (nota: cuidado con la info de Internet, que hay mucha basura). Total 45 minutos deambulando por la ciudad previo pago de parking que lo de aparcar pues nada…
Otro intento, en establecimiento emblemático del gran almacén por excelencia. Allí, rodeados de cámaras en bonitos expositores, sin rastro de compradores en kilómetros lo máximo que me pudieron ofrecer era el protector de pantalla de un teléfono y recortarlo. Al final no era mala idea…
Lo dicho, vamos a ser igual de pobres o ricos sin el accesorio e igual de felices o infelices pero sumen esto a otras muchas cosas, así vamos…
De vuelta a casa entramos en la web de Amazon, 21 euros el cacharro, 2 euros de envío (LO QUE PAGUÉ POR EL PARKING) , si lo pido hoy en tres días estará en casa… Quizá debería haber empezado por ahí…
¿El Lumia? Pues “sólo tenemos dos”, en blanco (el señorito lo quería negro). ¿Devuelven el dinero? No, vales… Eso en una franquicia telefónica. ¿En el gran centro comercial simbólico? El Lumia 520 25 euros más caro que en Amazon.
Para qué seguir… Y una lanza por las personas que me atendieron: amables, educadas y con conocimiento, otros afectados más de “esa” forma de vender.